común en las bulímicas. Los problemas asociados a las anoréxicas, una vez que la enfermedad ha remitido, son menos frecuentes y peligrosos que los de las bulímicas.
Lo que iguala ambos trastornos es que las consecuencias para la salud son muy graves, y en más ocasiones de las que se desearía, crónicas.
Actualmente se considera que la bulimia (y también la anorexia) se diagnostica según los criterios dados por la lista CIE 10, dictaminada por la Organización Mundial de la Salud, o por el DSM-IV (Manual de la Asociación Americana de Psiquiatría). Según se conoce más a fondo el trastorno, la descripción de la enfermedad mejora y se acerca más a la realidad. Ambas tablas coinciden en lo esencial.
criterios para el diagnóstico de la bulimia nerviosa (dsm-iv)
A) Episodios recurrentes de sobreingesta. Cadauno de ellos se caracteriza por:
1. Comer en un periodo discreto de tiempouna cantidad de comida superior a la que la mayorparte de la gente comería en un periodo de tiempoy circunstancias similares.
2. Sentimiento de falta de control sobre la ingesta durante ese episodio (no poder parar o nopoder limitar la cantidad de alimento).
B) Conductas recurrentes inadecuadas paracompensar y prevenir el aumento de peso, como
17
vómitos autoinducidos, abuso de laxantes, diuréticos y otras medicaciones, ayuno o ejercicio excesivo.
C) Los episodios de sobreingesta y las conductascompensatorias inadecuadas ocurren, como media,dos veces a la semana durante tres meses.
D) La autoestima está excesivamente supeditadaa la figura y el peso.
E) El trastorno no ocurre exclusivamente durante episodios de anorexia nerviosa.
Tipos:
—Purgativo: la persona se autoinduce el vómito, o ingiere un exceso de laxantes o diuréticos para prevenir el aumento de peso.
—No purgativo: la persona usa otras conductas compensatorias no purgativas, como el ayuno o el ejercicio excesivo, pero no se provoca el vómito ni abusa de laxantes y/o diuréticos.
En la actualidad, sin embargo, ya no basta con conocer los síntomas, y es insuficiente afirmar que las mujeres jóvenes están en peligro. La edad de incidencia de la bulimia ha descendido hasta los nueve años, y ha aumentado hasta los cincuenta. Sus manifestaciones son también diversas: puede aparecer en la adolescencia, o mucho después, a raíz de un acontecimiento determinado, o como gota que colma el vaso. Las chicas pueden pedir ayuda, o ser descubiertas con un problema ya cro-nificado. En algunos casos, los estudios y la vida afectiva o familiar quedarán destrozados, y en otros el problema se centrará básicamente en la forma de alimentación.
18
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario