lunes, 13 de julio de 2009

común en las bulímicas. Los problemas asociados a las anoréxicas, una vez que la enfermedad ha remitido, son menos frecuentes y peligrosos que los de las bulímicas.
Lo que iguala ambos trastornos es que las con­secuencias para la salud son muy graves, y en más ocasiones de las que se desearía, crónicas.
Actualmente se considera que la bulimia (y también la anorexia) se diagnostica según los cri­terios dados por la lista CIE 10, dictaminada por la Organización Mundial de la Salud, o por el DSM-IV (Manual de la Asociación Americana de Psiquiatría). Según se conoce más a fondo el tras­torno, la descripción de la enfermedad mejora y se acerca más a la realidad. Ambas tablas coinci­den en lo esencial.
criterios para el diagnóstico de la bulimia nerviosa (dsm-iv)
A) Episodios recurrentes de sobreingesta. Cadauno de ellos se caracteriza por:
1. Comer en un periodo discreto de tiempouna cantidad de comida superior a la que la mayorparte de la gente comería en un periodo de tiempoy circunstancias similares.
2. Sentimiento de falta de control sobre la in­gesta durante ese episodio (no poder parar o nopoder limitar la cantidad de alimento).
B) Conductas recurrentes inadecuadas paracompensar y prevenir el aumento de peso, como
17
vómitos autoinducidos, abuso de laxantes, diuréticos y otras medicaciones, ayuno o ejercicio excesivo.
C) Los episodios de sobreingesta y las conductascompensatorias inadecuadas ocurren, como media,dos veces a la semana durante tres meses.
D) La autoestima está excesivamente supeditadaa la figura y el peso.
E) El trastorno no ocurre exclusivamente du­rante episodios de anorexia nerviosa.
Tipos:
—Purgativo: la persona se autoinduce el vómito, o ingiere un exceso de laxantes o diuréticos para prevenir el aumento de peso.
—No purgativo: la persona usa otras conductas compensatorias no purgativas, como el ayuno o el ejercicio excesivo, pero no se provoca el vómito ni abusa de laxantes y/o diuréticos.
En la actualidad, sin embargo, ya no basta con conocer los síntomas, y es insuficiente afirmar que las mujeres jóvenes están en peligro. La edad de incidencia de la bulimia ha descendido hasta los nueve años, y ha aumentado hasta los cincuenta. Sus manifestaciones son también diversas: puede aparecer en la adolescencia, o mucho después, a raíz de un acontecimiento determinado, o como gota que colma el vaso. Las chicas pueden pedir ayuda, o ser descubiertas con un problema ya cro-nificado. En algunos casos, los estudios y la vida afectiva o familiar quedarán destrozados, y en otros el problema se centrará básicamente en la forma de alimentación.
18

No hay comentarios:

Publicar un comentario